Muchos jóvenes se han perdido a sí mismos en lavida. Así que en lugar de seguir su propia voluntad,viven obedeciendo otro tipo de fuerzas. “Bebodemasiado; no debería hacerlo”. “¿Concluiré mis estudios sisigo así? ¡Debo corregir mis errores!”
Sin embargo, no lologran; todo lo que pueden hacer es tratar de comprometerse
todos los días. A pesar de que terminan en lugares a donde noquerían llegar, no logran escapar como desearían poder hacerlo.
–¡Ya, mamá, no me digas nada! ¿Tú crees que yo quiero vivir así? No puedo controlarlo. Todos los días en lo único quepienso es en morirme, ¿por qué me torturas tú también?
Muchos estudiantes dicen eso a gritos. Una vez que caen enmalos hábitos, no pueden liberarse pues hay una fuerza que losarrastra. Ni ellos mismos, ni los padres, ni los maestros puedenromper el círculo vicioso y escapar.
En una ocasión, una madre me comentó que su hijo habíaagredido a su maestro..
–¿Golpeó a su maestro? No pudo haber sido tu hijo.
–Pues sí fue él, Pastor. No fue nadie más que mi hijo quien golpeó al maestro.
–No, no era él. No fue tu hijo quien lo hizo.
Expliqué a la madre con detalles que ésa no había sido la intención de su hijo; una fuerza extraña en su corazón lo había obligado a hacerlo.
La gente aprende muchas cosas desde su nacimiento hasta su muerte. Desde cómo usar una cuchara hasta hablar, leer y escribir. Cuando ingresan a la escuela, aprenden piano, TaeKwon Do, matemáticas, inglés, computación, etcétera.
Adquieren amplios conocimientos, habilidades y experiencias.No obstante, a lo largo de su vida no aprenden nada acerca del mundo del corazón, que es lo más importante y lo más necesario.
Pero nadie se lo ha enseñado porque la gente conoce sólo vagamente al corazón. Así, los estudiantes que no deberían sentirse infelices se sienten infelices, y las personas que no deberían estar tristes viven tristes.
Yo descubrí la ruta al corazón, al mundo del corazón, en la Biblia. Así que decidí fundar la International Youth Fellowship (IYF, Fraternidad Internacional de Jóvenes) para compartir con los jóvenes, a través de ella, el mundo del corazón.
Mediante esas enseñanzas los jóvenes han logrado superar su adicción a los videojuegos y a las apuestas, así como sus malas experiencias y ensimismamiento y, ahora, llevan una vida feliz. Me llena de felicidad ver cómo estos jóvenes han llenado de fuerza su corazón.
Espero que este libro ilumine el camino de los jóvenes para que puedan salir de la oscuridad.
El autor, Ock Soo Park
Junio de 2011
Comentarios
Publicar un comentario